Redes sociales: programas para cuando morimos

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Más de una vez nos hemos preguntado, al menos a mi me ha pasado, sobre qué sucede con los perfiles en las redes sociales de las personas que han fallecido. Aunque en alguna oportunidad destacamos qué nos ofrece Facebook y Twitter, por ejemplo, en este caso queremos hacer hincapié en los otros programas que han sido especialmente desarrollados para estos casos, y que no podemos dejar de mencionar por lo curioso que resultan.

Lo primero que debemos destacar es que, por muy extraño que parezca que un desarrollador se encargue de realizar un programa para que lo utilicen los familiares de alguien que está muerto, o de una persona que cree que abandonará este mundo en poco tiempo, es común que las empresas, por ejemplo Google, presenten programas que funcionan de esta forma.

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En la mayoría de los casos, los programas para las redes sociales y las cuentas de los muertos pueden personalizarse, de forma que detectan la anomalía, y el deceso, si no son utilizados o no se ingresa a los perfiles por períodos que podemos determinar de acuerdo a la asiduidad con la que manejamos las redes sociales, en tres, seis, nueve o doce meses.

Comenzando entonces con el repaso de muchos de estos programas, es imposible dejar de destacar lo que sucede por ejemplo con Legacy Locker, que permite decidir a quién quieres remitir las claves de cada una de tus cuentas, sumando a las mismas instrucciones acerca de qué se debe hacer con ellas, y de esa forma poder saber el familiar todo lo que el fallecido hubiera pretendido, mediante un mail informativo que le llegará cumplido el plazo estipulado.

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Algunos otros programas que funcionan de la misma manera, o de forma semejantes, son Death Switch, que nos permite nombrar a un encargado de manejar nuestras redes sociales luego de muertos, además de Slightly Morbid, que custodia nuestras contraseñas hasta que alguien más ingresa a ellas, y finalmente Assetlock, perfecto para ofrecer a quien queramos toda nuestra información privilegiada, como ellos dicen.