El especialista chino en cámaras Gsou ha creado un «anti-peep», algo así como un anti-mirones o anti-espías, en su nuevo modelo de web-cam.
Se trata de una cámara equipada con un brazo robótico tan pronto como termina la llamada, conferencia o conversación de vídeo. De esta forma nos aseguramos de que la cámara no está operativo y no va a grabar nada que nosotros no queramos, porque aunque quede encendida no se verá nada a través de ella. Además cuenta con un mando manual que permite a los usuarios cubrir la lente cuando ellos lo deseen, no sólo cuando termine la conversación.
Una lente con un cristal de 5 capas proporciona un vídeo de buena calidad, pero no admite video-llamadas de alta definición.
Vía: Coolest Gadgets