El crecimiento del negocio digital ha traído consigo un aumento significativo en las reclamaciones de responsabilidad civil, especialmente para las pequeñas y medianas empresas (pymes) y autónomos. A medida que el ámbito digital se expande, también lo hacen los peligros que amenazan la estabilidad de estas organizaciones.
Un informe reciente de Hiscox revela que el 59% de las pymes en España ha enfrentado al menos un ciberataque en el último año. Estos ciberataques, que ya representan más del 20% de las infracciones penales en el país, han creado un entorno cada vez más desafiante para los empresarios. Las consecuencias económicas son devastadoras, con un costo promedio de entre 35.000 y 50.000 euros por ataque para las pequeñas empresas, según datos de Platinum Global Risk.
Lo más preocupante es que alrededor del 60% de las pymes que sufren un ciberataque acaban cerrando en un plazo de seis meses debido a la falta de protección financiera. La interrupción de las actividades y las reclamaciones de terceros contribuyen significativamente a esta situación crítica.
En este contexto, los nuevos modelos de negocio digital, como agencias de marketing, desarrolladores informáticos, comercios electrónicos, creadores de contenido e influencers, se encuentran especialmente expuestos. La contratación de pólizas de seguros que ofrezcan coberturas adecuadas en responsabilidad civil y ciberriesgos se ha vuelto esencial. Estas pólizas pueden ser la diferencia entre la supervivencia del negocio o su cierre definitivo.
Expertos de Platinum Global Risk destacan la importancia de realizar auditorías exhaustivas de los riesgos asociados al sector digital. Recomiendan que los seguros sean diseñados por profesionales con la capacidad de ajustar las coberturas a las necesidades específicas del mercado actual, asegurando de esta manera la sostenibilidad a largo plazo de los negocios.







