WhatsApp ya se ha convertido en la principal vía para comunicarnos con otras personas. Lo utilizamos para hablar con nuestros amigos, para conversar con nuestros compañeros de trabajo e incluso con nuestra pareja. Y es que, con estos últimos, si eres usuario habitual de WhatsApp ya habrás tenido alguna discusión debido a la app: «¿Con quien estás hablando que no me respondes?», «La última hora de conexión fue a las 02:30 y a mi me dijiste que te ibas a dormir a las 00:00», «Me ha aparecido el doble check azul, así que no me digas que no has leído el mensaje»…y así hasta el infinito. WhatsApp se ha convertido en una fuente de problemas 2.0 para las parejas, y ya no digamos en las que desconfían uno del otro.
Sin duda, una de las prácticas más habituales cuando sospechamos que nuestra pareja nos está siendo infiel con otra persona es, leerle a escondidas, su historial de mensajes de WhatsApp cuando se despiste un momento de su smartphone, para, o bien cerciorarte de que, en efecto, está con otra persona, o bien, para calmar tus dudas. Esto que a algunas personas les puede resultar lo más normal del mundo, está penado con la cárcel según el artículo 197, y con razón. Los mensajes de WhatsApp de cada persona, son mensajes privados que solo deben ser leídos por la persona a la que se los han enviado.
Hoy en día podemos ver por Internet muchas aplicaciones para espiar el WhatsApp de nuestra pareja que bien resultan ser de dudosa efectividad o simplemente es software malicioso encubierto. No hay ninguna aplicación o software con el cual podamos leer las conversaciones de otro contacto, y las que hay, requieren de conocimientos avanzados de informática y programación. Por eso, si tienes sospechas de que te están leyendo tus conversaciones, es casi seguro que quien lo está haciendo, lo hace de manera física. Recuerda llevar el móvil siempre contigo e implementar todas las medidas de seguridad posibles en tu smartphone. Si, aún así, siguen leyéndolo, denúncialo.