La verdad es que la noticia del día en todos los portales de internet es lo que nos temíamos hace unos días, que Messenger vaya a desaparecer. En realidad, desde Microsoft han ya confirmado que el servicio de mensajería instantánea va a dejar de existir como tal para fusionarse con Skype. Y aunque en nuestro blog ya hemos tratado el tema, analizando primero los motivos acerca de la muerte de Messenger, contándoles el más que probable rumor del cierre del servicio y confirmando ayer mismo la noticia, hoy me gustaría hablar personalmente de ese RIP a Windows Live Messenger y de si lo echaremos de menos.
La verdad es que desde que utilizo el ordenador de manera diaria, y esto debió pasar cuando era adolescente, es decir hace ahora unos 10 años, siempre he tenido una cuenta Messenger. Al principio, el uso era casi abusivo, ya que no había, o al menos yo no conocía otros servicios similares en los que también estuviesen mis contactos. Sin embargo aquella fiebre pasó cuándo empezó a aparecer el VOIP, las redes sociales y por supuesto Skype. Es más, hace ya bastante tiempo que no entró a mi cuenta de Windows Live Messenger.

Tanto que solo lo hago para asegurarme de que alguno de los contactos que se quedó atrás en el tiempo y que solo tenía Windows Live Messenger sigue vivo. De hecho, hace ya más de tres años que por problemas de compatibilidad con Mac deje de usarlo y me pasé a Skype. Bueno a Skype en el ordenador, al Whatsapp en el móvil y por supuesto a las redes sociales y sus chats sincronizados. Vamos que no eche nada de menos a Windows Live Messenger, con lo que creo que en mi caso no me apuntaré