Sigrid Artz del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI) en México, junto con otros comisionados de dicha institución, llegaron a la conclusión en la Conferencia Internacional de Autoridades de Protección de Datos y Privacidad (CIAPDP) llevada a efecto con dicho tema, de que el crimen organizado está detrás de estos robos, los cuales ocurren en promedio uno cada cuatro segundo, principalmente con fines de extorsión, robo y secuestro a las personas que no mantienen datos seguros en la red.
A pesar de que son delitos cometidos por el crimen organizado, en muchos países no hay legislaciones adecuadas para sancionarlos, además de que muchas empresas continúan con políticas de venta de información, como sería el caso de Facebook, quienes pretendiendo proporcionar estos datos a empresas para que hagan publicidad a través de Internet, pudieran caer en manos de personas que obtienen dicha información con otros fines, que van desde el robo de computadoras, hasta recabar nombres y otros datos relacionados para poder extorsionar a personas.
Este problema no solamente afecta a los países que no han legislado al respecto, sino también a otros más adelantados en la materia, como los Estados Unidos, donde el 90 % de las empresas han visto violada su información mediante el uso de Internet durante los últimos doce meses, de acuerdo a las declaraciones de la encargada investigadora de vulnerabilidad de datos de Hutton & Williams LLP.
Uno de los casos mencionados en la conferencia fue el robo de la información de todos los habitantes de Israel en el año 2007, citado por Yoram Hacohen, añadiendo que tras cuatro años de investigaciones ya se han detectado todas las personas responsables de haber cometido este delito, donde estuvo involucrado un empleado del Ministerio de Servicios Sociales de Israel.
De las conclusiones de la conferencia se puede deducir, que en cada ocasión que una empresa informática vende la información de sus afiliados, puede estar sentenciándolos a que sean víctimas del crimen organizado, poniendo en riesgo su vida misma. Esto puede abrirle las puertas a nuevas redes sociales que aboguen por la privacidad de los datos, en tanto se establecen leyes a nivel mundial que prohíban esta práctica millonaria.