En un entorno donde la inteligencia artificial (IA) está transformando las dinámicas de poder a nivel global, se ha hecho un llamamiento para superar la competencia de suma cero entre Europa y China. Esta reflexión se produjo durante el 12.º Foro CEIBS Europe, llevado a cabo en París y Bruselas, que reunió a políticos, ejecutivos y académicos para discutir sobre cómo aprovechar las fortalezas complementarias en la gobernanza de la IA y su aplicación industrial.
Charles Michel, antiguo presidente del Consejo Europeo, destacó en el foro que la IA ha evolucionado de ser un simple tema tecnológico a convertirse en una cuestión de soberanía y poder. Michel señaló la importancia de los semiconductores y la infraestructura de datos como aspectos cruciales en las futuras relaciones internacionales. A pesar de la competitividad global en aumento, defendió una «colaboración responsable», argumentando que el enfoque europeo hacia la gobernanza y seguridad de datos podría proveer una ventaja resiliente a largo plazo.
El encuentro también puso de manifiesto diferentes estrategias en torno a la IA. Estados Unidos lidera en inversión en tecnologías avanzadas, mientras que China sobresale en la implementación global y en el desarrollo de modelos de código abierto. Europa, en cambio, se distingue por establecer marcos regulatorios de vanguardia. Wang Hong, presidente de CEIBS, subrayó la necesidad de intensificar el diálogo y la cooperación internacional en la gobernanza de la IA ante la creciente competencia.
Durante los paneles de discusión, expertos de la industria, incluidas figuras de Siemens y EDF, insistieron en que la IA debe ser considerada como un facilitador y no como un sustituto de la experiencia humana. No obstante, advirtieron sobre el desafío crítico que representa el considerable consumo energético de la IA, lo cual también ofrece una oportunidad para fomentar la innovación conjunta en redes eléctricas y energías renovables entre Europa y China.
Al concluir la cumbre en Bruselas, Frank Bournois, co-presidente europeo de CEIBS, sintetizó el sentir generalizado: la competencia es natural, pero no es suficiente. La verdadera solución reside en la combinación de unidad y confianza entre las naciones, sugiriendo que el camino hacia adelante debe basarse en la colaboración estratégica.







