Los cambios que necesita Windows 8.1

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Windows lanzará muy próximamente Windows Blue, la versión actualizada que también se menciona a veces como Windows 8.1. Tan veloz lanzamiento responde a las malas ventas de Windows 8 y nos lleva a preguntarnos que cambios hará Microsoft y que necesita su sitema operativo para remontar en el número de ventas.

Windows Blue llegará a mitad de año a los ordenadores, tablets y dispositivos disponibles. Será el primer paso en una nueva tendencia de Microsoft de actualizar con mayor regularidad sus sistemas operativos, algo más parecido a lo que hace Apple y no a su postura de actualizaciones enormes tras largos períodos de tiempo.

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Esto será clave para el funcionamiento de Windows 8 ya que le permitirá al sistema ofrecer al usuario más novedades y tecnologías que se adapten a sus necesidades. Hasta el momento el nuevo Windows ha sido muy criticado por su brusco cambio a una plataforma táctil similar a la de las tablets pero a la vez con elementos del escritorio tradicional.

Microsoft deberá analizar cuidadosamente estas criticas porque Windows 7 fue el sistema operativo más vendido de la historia y uno de los que mejor funcionó después del fracaso estrepitoso de Windows Vista. Pero el cambio a Windows 8 fue brusco y además hubo mucho tiempo entre uno y otro, casi tres años.

Uno de los cambios que podríamos ver en Windows 8.1 es el de la pantalla de inicio, un escritorio clásico sería mucho más cómodo y amigable con los usuarios tradicionales. También el menú de acceso a las aplicaciones podría regresar a un estilo más similar al clásico, estos detalles que parecen tan mínimos, hacen a la gran diferencia en los usuarios profesionales. Nadie quiere, en la oficina, pasar por una compleja y moderna pantalla para después tener que activar una aplicación que devuelve el estilo visual al que estamos acostumbrados de toda la vida.

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También se podrían esperar mejoras en la personalización de la pantalla de inicio, ya que Windows siempre presentó posibilidades de personalización para elegir imágenes y poder configurar a nuestro gusto las pantallas y menús.

Estos cambios pueden ser beneficiosos para el nuevo Windows 8.1.