El Riesgo Cibernético: De Desafío Tecnológico a Enfoque Esencial en Finanzas

ERA Group ha lanzado una advertencia sobre la creciente severidad de los ciberataques, que han dejado de ser meras amenazas tecnológicas para comprometer aspectos vitales de las organizaciones como su liquidez, continuidad del negocio, reputación y capacidad de crecimiento. Este cambio en la naturaleza del riesgo cibernético ha transformado estos incidentes en un desafío financiero que se sitúa entre las principales preocupaciones de las empresas.

En un entorno donde el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) gestionó 122,223 incidentes de ciberseguridad en 2025, lo que representa un aumento del 26 % con respecto al año anterior, se evidencian las amenazas digitales como omnipresentes en el paisaje corporativo español. En este contexto, el informe «El coste del silencio: por qué los directores financieros no pueden ignorar el riesgo cibernético», elaborado por ERA Group, subraya la urgencia de abordar la ciberseguridad desde una perspectiva que vaya más allá de los departamentos de tecnología.

El estudio revela que un ciberataque puede paralizar la producción, interrumpir la emisión de facturas, retrasar el cumplimiento de pedidos y comprometer datos sensibles, lo que lleva no solo a responsabilidades legales, sino que también erosiona la confianza de clientes e inversores. Los costes relacionados con un incidente no se limitan a la pérdida inmediata, sino que se extienden a múltiples áreas de la empresa, dificultando su cuantificación y gestión.

Eva Linares, socia de ERA Group, afirma que la ciberseguridad debe considerarse un riesgo empresarial crucial que tiene un impacto en el flujo de caja y la estabilidad financiera de la organización. «La dirección financiera debe unirse a esta conversación», advierte, sugiriendo que es esencial que los altos ejecutivos comprendan las implicaciones financieras de potenciales incidentes y cómo estos pueden amenazar la operatividad y solvencia de sus empresas.

El informe también desvela que en el Reino Unido, el 43 % de las empresas enfrentaron al menos un incidente cibernético durante el periodo 2025/26. En España, el 60 % de los incidentes reportados afectaron a pequeñas y medianas empresas, lo que demuestra que la vulnerabilidad a los ataques cibernéticos no es exclusiva de las grandes corporaciones.

Entre las amenazas con repercusiones financieras más directas se destaca el fraude online, que en 2025 representó 45,445 incidentes, registrando un aumento del 19 % respecto al año anterior. Este tipo de fraudes, que incluye suplantaciones de identidad y transferencias fraudulentas, impacta de manera inmediata en las finanzas de las organizaciones.

ERA Group enfatiza que los costes derivados de un incidente no se limitan al rescate de datos o la recuperación tecnológica. La interrupción de la atención al cliente, los retrasos en la cadena de suministro, la necesidad de recurrir a proveedores alternativos y el daño a la reputación pueden extender la crisis económica durante meses.

La consultora propone que la gestión del riesgo cibernético debe integrar la dirección financiera, subrayando que los directores financieros deben evaluar aspectos como la dependencia de proveedores críticos, la efectividad de las coberturas aseguradoras y la revisión de planes de continuidad. Este enfoque integral no solo busca proteger a las empresas, sino también optimizar sus recursos al fortalecer su infraestructura de ciberseguridad.

Las conclusiones del informe sugieren que las organizaciones que integren el riesgo cibernético en su estrategia financiera estarán mejor preparadas para salvaguardar su flujo de caja y mantener la confianza de sus clientes, en un panorama donde las amenazas cibernéticas continúan evolucionando y la presión regulatoria se intensifica.

Scroll al inicio