La compañía Namirial, especialista en soluciones de identidad digital y servicios de confianza, ha lanzado una serie de recomendaciones de seguridad esenciales en un contexto de rápida expansión de la inteligencia artificial (IA). Con cada interacción digital, los usuarios comparten más información personal, lo que incrementa el riesgo de exposición al utilizar asistentes digitales.
Proyecciones de Gartner indican que para 2027, el 35% de los países estará integrado en plataformas de IA que usarán datos contextualizados. En este escenario, la personalización de las respuestas dependerá de la información proporcionada por los usuarios. Juan Gallego, experto en ciberseguridad de Namirial, subraya la importancia de ser cauteloso con la información que se comparte. «Es esencial ser conscientes de cómo tratamos nuestros datos y con quién los compartimos», afirma.
La empresa alerta sobre prácticas que aumentan la vulnerabilidad, como la reutilización de contraseñas y la apertura de enlaces fraudulentos. Recomienda no entregar a una IA lo que no se daría a un desconocido, limitando la información compartida a lo estrictamente necesario. Datos aparentemente irrelevantes, como el nombre completo o hábitos de consumo, pueden ser utilizados para crear perfiles detallados que comprometan la privacidad.
Para mejorar la seguridad, Namirial sugiere usar contraseñas complejas y robustas, evitar su reutilización en distintas plataformas y activar la autenticación multifactor (MFA). También advierte sobre el riesgo de políticas de cambios constantes de contraseñas, que pueden llevar a combinaciones menos seguras.
En caso de una brecha de seguridad, recomienda cambiar todas las contraseñas del dispositivo, revisar mensajes enviados sin autorización, desconectar el dispositivo de la red y, en entornos profesionales, informar al equipo de seguridad.
Aunque una invisibilidad total en el entorno digital es imposible, la reducción de la exposición de datos es clave. Comprender qué información se comparte, limitar la divulgación innecesaria y reforzar la autenticación ayudan a mantener el control sobre la identidad digital, reduciendo el riesgo de fraudes y ataques de suplantación.








